Hitos relevantes en la historia de los Clanes

Hitos relevantes en la historia de los Clanes

MOMENTOS RESEÑABLES EN EL ESTUDIO DE LOS CLANES

5000 a.C – Origen de la Cámara (KMR·A en runas, significando “unión”)

Institución fundada por emisarios de todos los clanes para protegerse de la humanidad, acabar con guerras entre ellos y asegurar el orden y la supervivencia. Se inició como una asociación voluntaria necesaria y cada clan aportó información sobre sus puntos débiles y la forma de controlar a los individuos de cada raza que se salían de las directrices.

Ha tenido mucho poder a lo largo de la historia en el destino de los Clanes Sumergidos.

Se acordó que las transacciones de la Cámara tuvieran como moneda de cambio un artículo único, exclusivo de los Clanes, que ningún ser humano pudiera mancillar. Se cree que emplearon lajas de cuerno de dragón y de cuerno de unicornio. Al tratarse de piezas de difícil adquisición y extremado poder, y no estando dispuestos los dragones a una cacería indiscriminada por la posesión de lajas de sus cornamentas, se propuso el empleo de sucedáneos a los que, no obstante, continuaron llamando Lajas.

Para garantizar la exclusividad de la moneda y su carácter mágico se estableció un proceso de acuñado secreto que garantizara las características exigidas a la moneda de La Unión.

S IV o V – Concilio de Ostia (o la Caída de Roma)

Acuden representantes poderosos de casi todos los clanes y deciden que el ser humano es una plaga poderosa, difícil de erradicar de la que se puede elegir huir o intentar convivir oculto entre ellos. No hay acuerdos colectivos.

Se cree que la Caída de Roma tiene su origen en el Concilio celebrado en Ostia en algún momento entre finales del s.IV y principios del s.V por los mandatarios de los clanes europeos más relevantes.

En esta época de declive del imperio romano, caracterizada por las batallas constantes de los conocidos como pueblos bárbaros, hubo un intenso movimiento de historiadores entre la Sildhala y la Cámara, con testimonios contradictorios que están en proceso de análisis por nuestros historiadores actuales.

S XVII – Pacto de Selene

Acuerdo entre cazadores y clanes de licántropos para respetar a todos los licántropos que pertenezcan a linajes y familias reconocidas, capturando sin herir a los lobos solitarios para ponerlos a disposición del clan de zona.

S XVIII – Acuerdos de Rassviet

Con las últimas brujas quemadas públicamente en el último tercio del s. XVIII se llega a un pacto intercontinental para la ocultación definitiva al mundo de toda criatura y localización mágica sobre la esfera terrestre. Se firmaron lo que se conoce como los Acuerdos de Rassvet, o el Amanecer de la Nueva Era. Se desconoce el emplazamiento concreto, en algún lugar de la actual Rusia.

El Señorío de la Llave informa de su papel de Custodio de los Reinos Civilizados y se autoensalzan como conservadores de reliquias, vidas y artículos mágicos susceptibles de persecución por la ignorancia de los hombres. La Cámara acepta bajo condiciones de información e inventario.

S XIX – Creación de Argenta como empresa con presencia en el mundo humano

Argenta 1815 inicia su negocio. En 1890 se les reconoce internacionalmente por su sistema de venta por catálogo. La solución de rosa de mosqueta + fórmula secreta es codiciada por todas las farmacéuticas del momento.

La oleada de muertes inexplicables de todos los investigadores de la competencia dispara el negocio a principios del s.XX.

Tras la primera guerra mundial la estrategia empresarial de Argenta varía, haciéndose más discreta en el mundo humano y volcándose en el desarrollo armamentístico contra los licántropos que a su vez desarrollan CVS (Canix Veterinary Supplies) como tapadera para sus propios laboratorios de guerra química contra los vampiros.

S XX – Acuerdo territorial entre vampiros y lobos firmado ante la Cámara en 1954

Los clanes solicitan a la Cámara su intervención para el armisticio químico de Argenta y CVS y el 31 de agosto de 1954 se realiza un reparto territorial que garantice la paz entre ambas especies, bajo vigilancia interna y externa del cumplimiento fronterizo.

26 de mayo de 1955

Dr. Henry JJ – Iniciado en la Investigación Histórica

R.A.S.A.N – Transcripción de documento histórico

R.A.S.A.N – Transcripción de documento histórico

Nacimiento de la R.A.S.A.N y la Batalla de las Navas de Tolosa.

(Nota de BMT – Maestro de Táctica)

 

Hacia 1255, temprano en su reinado, Alfonso X el Sabio creó un ministerio secreto en su gobierno, que después evolucionaría de manera independiente como la R.A.S.A.N.*

 

El objetivo de dicha creación era “facer recuento de cualesquiera bestias, atrocidades, seres impuros y demás calaña que no fueren humanos o animales”, de manera que gracias a este impulso la sociedad española, fervientemente afectada por dogmatismos religiosos, comenzó un trabajo de investigación y compilación de formas de vida que hasta entonces solamente formaban parte del imaginario colectivo y de los archivos de la Cámara y la Sildhala (ambos discretamente ocultados del mundo humano).

 

Pero, ¿cómo sabía el monarca de la existencia de tales criaturas? Y, aún más importante, ¿qué detonó la creación de la R.A.S.A.N? Recientemente se ha encontrado, enterrado en el Archivo Nacional de España, un manuscrito de un monje que afirma haber sido el confesor de Alfonso X. En este legajo fray Lope de Castro consigna las razones de la creación de la R.A.S.A.N, y de ser cierto lo que contiene la Historia, tal y como la conoce la humanidad, deberá ser reescrita.

 

Transcribo el texto, deteriorado y confuso en su lenguaje tan antiguo, permitiéndome alguna maquetación para su mejor comprensión en nuestros días:

 

En estos, mis postreros años, me siento obligado a narrar las confesiones que estando recién ordenado depositó en mí el Ilustrísimo Don Alfonso X, apodado “el sabio” por menos razones de las que se conocen y merece.

 

Obligado como estoy por el secreto de confesión, esta carga no puede pasar a otros hombros, así que escribo estas líneas con objeto de que sean mi propio desahogo y así aliviar mi alma de esta terrible carga, para poder tener alguna vaga esperanza de que sea San Pedro y no el Maligno quien me reciba una vez mi tiempo en este mundo se agote. Tengo intención de purificar estas páginas en el fuego para que no nadie conozca estas horribles verdades.

 

Corría el año de Nuestro Señor de 1254, y acaeció que otros hermanos recién nombrados y un servidor fuimos enviados como embajada de nuestro Ilustre Señor el Arzobispo de Burgos, para servir de traductores y escribas en la Corte Real.

 

Nunca sabré si nuestro recientemente coronado monarca vio algo en mi humilde persona, o sencillamente nos unieron los designios del Creador, pero después de evaluarnos me eligió para asistirle en su scriptorium privado.

 

Hasta ese momento mi contacto con el mundo se había basado en una sólida fe, las lecciones como novicio en nuestra abadía y los breves momentos de asistente a fray Gutierre, nuestro recaudador del diezmo. Nunca pensé que podía haber algo más ahí fuera, o lo aterrador que podía ser conocerlo.

 

Pasados los años, aposentado cierto nivel de confianza y después de un incidente en el que encontré a su Majestad Nuestro Rey hablando con toda familiaridad con quien a todas luces parecía un vulgar pastor, empezó a hablarme de cómo hacía entrar a hurtadillas en Palacio a una selección de individuos con información especial, secreta y confidencial a tales niveles que no podía hablar con nadie de ello, y me pidió que le asistiera en la recolección de esa información.

 

Aunque me gustaría decir que dudé, no lo hice. Ardía en deseos de conocer esa información que ningún Ministro de Su Majestad sospechaba que existiera, y mi curiosidad precipitó la condena de mi alma. Espero que Dios Nuestro Señor tenga piedad de este pobre anciano y salve mi alma de los padecimientos que sin duda me aguardan en el Infierno.

 

A resultas de mi poco meditada decisión, descubrí que las criaturas que pueblan el imaginario del populacho EXISTEN DE VERAS. Hay meigas y hombres lobo y duendes y hadas, y se esconden de la gente. De repente me vi envuelto en un mundo nuevo, entre individuos que traían informes increíbles, consignando historias que parecían venir de los sueños febriles de un maníaco.

 

Una vez empecé a acostumbrarme a esta tarea, se requirió de mí un sacrificio mayor y conocer el principio, la razón por la que su Majestad Don Alfonso “el Sabio” daba pábulo a tan increíbles historias. Solamente pido a Nuestro Señor que me permita transcribir con total fidelidad la confesión de su Majestad Nuestro Rey:

 

Esta historia hemos de tenerla por cierta, amigo Lope, ya que proviene del primo de mi abuelo, el Rey Don Alfonso VIII de Castilla, y es necesario que la conozcas para así comprender la creación del Ministerio Oculto y su importancia para nosotros.

 

  • En el año de Nuestro Señor de 1212 tuvo lugar…
  • La batalla de Úbeda – Interrumpí, inocente de mí– También conocida como la de las Navas de Tolosa, en que el primo de vuestro abuelo venció sobre los moros y…- mi voz se fue apagando al ver la expresión de compasión en los ojos de su Majestad que me llamaba “amigo”- No me digáis que…

 

  • Te digo, Lope, te digo. Fue tal el horror que contemplaron cristianos y moros que decidieron unir fuerzas. Mi abuelo contó a mi padre como, en la confesión que le hizo en su lecho de muerte, Alfonso todavía era capaz de temblar como un recién nacido aun no teniendo fuerzas para sostener una copa de vino.

 

Cuando el polvo se asentó, pudieron ver con claridad los cadáveres de humanos sin armas, armaduras o incluso sin ropajes en algunos casos. Pero no era eso a lo que se habían enfrentado. Ahora, unos pocos sabemos que eran hombres lobo, pero entonces nadie, ni siquiera los comandantes de los ejércitos, sabían qué era aquella brujería. An-Nasir, el líder de los moros, enloqueció y ordenó a sus hombres atacar a los cristianos que hace un momento habían combatido codo con codo junto a ellos contra las criaturas, pero sus fuerzas se habían visto mermadas en la contienda con las bestias y no fueron rival para el ejército de mi primo-abuelo.

 

Cuando era joven esta historia me pareció inverosímil, pero, presa de un oscuro entusiasmo, decidí interrogar a algunos nobles descendientes de los líderes cristianos. Todos me despacharon con chanzas, ya que pensaban que yo mismo estaba bromeando, pero resulta que también había descendientes de sus sirvientes y sus miradas reflejaban pánico, como si fuera para ellos una historia repetida junto al fuego para aleccionarles sobre la vida. Unas pocas y sucintas respuestas sentaron la base para el Ministerio en el que hoy prestas servicio.

 

Cuando me sobrepuse a este relato, caí en la cuenta de algo:

 

  • Pero, mi Señor, esta historia tiene más de cincuenta años. Los lugareños apenas pueden precisar donde ocurrió la batalla, no hablemos ya de sus contendientes sobrenaturales. ¿Por qué fundasteis el Ministerio Oculto, si me permitís el atrevimiento?
  • Sabía que podía contar con tu habitual perspicacia, amigo Lope – Sonrió su Majestad el Rey.- Los hechos que me llevaron a recopilar la información son posteriores y mucho más graves, pero debía ponerte en contexto primero. Como sabrás…

 

A partir de aquí solamente hay restos de páginas quemadas, como si fray Lope de Castro hubiera empezado a cumplir su voluntad de destruir el manuscrito y algo hubiera impedido su total cremación.

 

Este texto no debe salir del mundo académico, donde ahora solamente existe como curiosidad, y pasado un tiempo prudencial un Paladín de la Humanidad o un Materializador de Destinos deberá hacerse con él discretamente y añadirlo a nuestro archivo.

 

 

En Madrid, a 25 de Mayo de 1987

Maestro de Táctica Borja Martínez y Tomasson

 

 

 

*Considérese ampliar información sobre la R.A.S.A.N en las notas del Agente Bibliotecario Aybar del Barrio.

 

Breve historia de la R.A.S.A.N

Breve historia de la R.A.S.A.N

Breve historia de la RASAN, por el AB. Aybar del Barrio.

Según notas rescatadas del Incendio del Archivo Mayor de la Sildhala.

Alfonso X el Sabio, conocido por sus victorias militares y sus múltiples obras literarias y científicas, fundó en el año cristiano de 1256 una comunidad secreta de eruditos, cuyas filtraciones pasaron a la historia como la Escuela de Traductores de Toledo, con intención de recabar información de distintas culturas sobre la lucha contra las fuerzas sobrenaturales. Dicha Escuela, que jamás existió con una sede física, estaba formada por sabios y traductores de diversas partes del mundo, así como de otros eruditos de fama menos reconocida llamados por los avispados de entonces los Fantasmas del Rey.

Estos Fantasmas trabajaban en secreto en lugares señalados, nunca repetidos, protegidos por hombres de confianza del monarca. Nadie sabía de su actividad ni eran conocidas sus identidades. Se esfumaban tal como llegaban y no queda registro conocido de su existencia.

Cuando el rey comenzó su campaña de repoblación y empezó a fundar nuevas villas a lo largo y ancho del territorio, los Fantasmas solicitaron la incorporación, en secreto, a alguna de aquellas villas para tener un lugar físico donde trabajar y dejar de vagar sin rumbo fijo.

El monarca accedió, acordando no otorgarles títulos ni documentos que pudieran señalarles en la vida pública, ya que su labor debía llevarse a cabo en el más absoluto anonimato, no procediendo a su majestad verse involucrado en su obra.

Sin embargo, tal era la preocupación de Alfonso por las tareas que llevaban a cabo, que distribuyó emisarios por toda Castilla y mandóles incluso a algunos al extranjero. Les hizo formarse en letras y armas, debiendo todos ellos responder con alta cultura y buena discreción, a las demandas del monarca.

A la muerte de aqueste en 1284, quedó la secreta organización abandonada de medios y desamparada. No tardó en recomponerse de la pérdida, con subvenciones privadas bien negociadas entre discretos y silenciosos mecenas a lo largo de la vieja Europa y así fue creciendo y aumentando su número.

Encontróse la orden con cierta competencia entre los cazadores tatuados. Un sinfín de guerrilleros independientes y desorganizados, de diversa procedencia, unidos tan sólo por signos de identificación que les señalaban como luchadores de lo sobrenatural. Estos cazadores empleaban los medios antinaturales que creían convenientes en su lucha, incluso realizaban pactos y negociaciones con criaturas de la oscuridad, por lo que la orden no llegó a incorporarlos a sus filas.

Siendo el título de Fantasmas de Alfonso mala tarjeta de presentación para sus actividades, pronto la red de eruditos y guerreros, ya infiltrada incluso en altas esferas de la sociedad, pasó a adoptar el nombre de RASAN, Red Anti Seres Anti Natura, por la burla de los cazadores a sus maneras y radicalismos.

La Rasan institucionalizó el título y produjo material específico para su actividad, rechazando todo contacto y toda influencia de lo sobrenatural.

Y han llegado hasta nuestros días, como una secta secreta de luchadores contra la oscuridad, llamándose a sí mismos paladines de luz, verdaderos creyentes y discípulos del Sabio.

En Monforte, a 14 de diciembre de 1954

Agente Bibliotecario Aybar del Barrio